¿A qué te puedes acostumbrar?

Esta es una buena pregunta para tener presente y hacernos cada cierto tiempo. Puede ser una buena forma de tomar conciencia para actuar, ya que a partir de esta reflexión surgirán otras muchas preguntas relacionadas con nuestra facilidad para adaptarnos o con nuestra necesidad de seguir y mantener el ritmo del día a día, tanto en el ámbito personal como en el laboral, como por ejemplo:

  • ¿He normalizado las dificultades a las que me enfrento para realizar mi trabajo?
  • ¿He normalizado mi malestar emocional?
  • ¿He normalizado mi nivel de estrés?

También es interesante plantearse esta pregunta desde un enfoque organizacional: ¿he normalizado la situación de mi organización? Es un buen momento para empezar a actuar.

En ocasiones, nos encontramos con organizaciones en las que se repite desde hace años el “aquí siempre se ha hecho así” o el “aquí esto se hace así”. Es interesante valorar el motivo y objetivo por el que las cosas se hacen “así” o directamente no se hacen.

Es probable que nos hayamos acostumbrado a lo que siempre se ha hecho o que nos dé vértigo probar nuevas formas, es momento de valorar que es muy probable que un cambio sea beneficioso para el bienestar de la organización y de las personas que la componen.

La situación por la que estamos pasando no es “la de siempre”, por lo que hacer “lo de siempre” quizás no sea lo más adecuado.

Cada uno de nosotros ha experimentado diferentes emociones y pensamientos ante la situación tan impactante vivida durante los últimos años. Actualmente vivimos en constante cambio y cada situación nos demanda diferentes recursos a nivel psicológico o nos muestra aquellas necesidades sin atender que ya nos acompañaban, pero todavía no habían salido a la luz. Sobre todas ellas debemos actuar para mejorar nuestra salud mental.

Existen tantas necesidades como personas y situaciones, por lo que ofrecer desde las organizaciones diversos recursos que permitan a las personas utilizarlos en función de sus necesidades, nos facilita el camino hacia la promoción del bienestar y la salud emocional.

La mejora de la gestión psicosocial desde las organizaciones supone una gran ventaja para el desarrollo de la vida personal y laboral de sus trabajadores. Cuando trabajamos para mejorar en algún ámbito de nuestra vida, es muy probable que mejoremos también en los demás, somos la misma persona dentro y fuera de nuestro trabajo.

¿Te animas a probar nuevas herramientas?

Artículo elaborado por Marina Dasso, consultora psicosocial de Affor Health.

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