NOM-035: el reto no es evaluar, sino actuar después

A varios años de su entrada en vigor, la NOM-035-STPS-2018 sigue generando dudas. Casi todas las áreas de Recursos Humanos y de Seguridad y Salud en el Trabajo han oído hablar de ella, pero todavía hay mucha confusión sobre lo que implica implementarla de verdad.

La primera confusión suele estar en reducir la NOM-035 a una encuesta. La NOM-035 es una norma de seguridad y salud en el trabajo. Su objetivo es establecer los elementos para identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial, y promover un entorno organizacional favorable.

Y eso implica mucho más que aplicar un cuestionario. Las obligaciones cambian según el número de trabajadores del centro de trabajo, pero la lógica de la norma incluye:

  • Una política de prevención
  • Medidas preventivas
  • Mecanismos para identificar a quienes hayan sufrido acontecimientos traumáticos severos
  • Identificación y análisis de factores de riesgo psicosocial
  • Evaluación del entorno organizacional, cuando corresponda
  • Acciones de control
  • Difusión de información
  • Conservación de registros

El cuestionario es un medio, no el fin

Una de las frases que más escuchamos cuando hablamos con empresas es: “Ya hicimos la NOM-035”. Cuando profundizamos, muchas veces significa: “Ya aplicamos el cuestionario”.

Y no es lo mismo. Aplicar una evaluación y obtener un informe permite conocer una parte de la realidad de la organización. Pero el valor real empieza cuando sabes interpretar esos resultados, identificar qué condiciones generan exposición y decidir qué hacer con esa información.

Los factores de riesgo psicosocial tienen una dificultad particular: muchos son invisibles. No podemos medir una carga mental excesiva como medimos el aceite de una máquina. Tampoco podemos observar el riesgo psicosocial como no podemos observar el viento, aunque sí vemos todo lo que el viento mueve.

Por eso las evaluaciones funcionan como la pintura sobre lo invisible. La pintura no es lo invisible, pero permite ver su contorno, entender dónde está y empezar a dimensionar lo que antes no podíamos ver. Una evaluación hace algo parecido: convierte percepciones y condiciones difíciles de observar en información que sí podemos medir, analizar y gestionar.

El segundo reto: no todo cuestionario sirve

Aquí aparece otra confusión frecuente. La NOM-035 permite usar las Guías de Referencia previstas en la propia norma, pero también contempla métodos distintos. Eso no quiere decir que cualquier encuesta de clima, bienestar o salud mental pueda sustituir automáticamente la evaluación que exige la norma.

Cuando se usan métodos distintos, deben incluir los factores que exige la norma y cumplir los requisitos de validación establecidos para los cuestionarios.

El instrumento importa. Una mala medición lleva a una mala interpretación, y una mala interpretación, a decisiones equivocadas.

Del diagnóstico a la acción

Queda un tercer reto: qué hacer con los resultados. Aplicar la evaluación, elaborar el expediente y guardarlo hasta la siguiente medición puede convertir el cumplimiento en un ejercicio meramente documental.

La propia norma establece que, cuando los resultados determinan la necesidad de medidas de control, estas deben integrarse en un programa que defina:

  • Las acciones a realizar
  • Los responsables
  • Los plazos
  • Los mecanismos de seguimiento

El diagnóstico no debería ser el final del proceso, sino el punto de partida. El objetivo no es solo demostrar que hubo una evaluación, sino demostrar que la organización entendió lo que encontró y actuó en consecuencia.

El “hack” para implementar correctamente la NOM-035

Después de años trabajando con la norma, mi principal recomendación es sencilla: no empieces por el cuestionario. Empieza por entender tu organización.

Antes de evaluar, define:

  • Centros de trabajo y población
  • Unidades de análisis y obligaciones aplicables
  • Canales de comunicación
  • Responsables del proceso

Después evalúa. Luego interpreta. Y finalmente, actúa.

En Affor Health, nuestro equipo en México acompaña a las organizaciones en este proceso: desde definir el alcance de la evaluación hasta convertir sus resultados en un programa de acciones concretas.

Porque cumplir la NOM-035 no debería consistir en tener una carpeta lista para una inspección. Debería significar que la organización cuenta con un sistema capaz de identificar riesgos que muchas veces son invisibles, hacerlos comprensibles y actuar antes de que sus consecuencias sean evidentes.

Ese, para mí, es el verdadero sentido de la norma.

Artículo escrito por:

Eduardo Ramos Rivas
General Manager México – Affor Health México

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